domingo, 8 de mayo de 2011

UNA CORONA PARA UNA REINA

  Llegó el dia en que las sienes de Nuestra Señora recibieron la corona concebida para ella. La tarde del sábado 7 de mayo a las 20.30 horas sonaban las campanas que anunciaban el comienzo de la Función Principal. La procesión claustral empezaba a andar con el turiferario y la cruz parroquial a la cabeza, el cuerpo de acólitos con los ciriales y cuatro niños portando en una parihuela la corona, tras ellos nuestro párroco. El coro Pentageli puso la nota musical durante toda la ceremonia.

  Desde aquí agradecer la presencia de la Guardia Civil en tan emotivo acto asi como del señor don Antonio López de Letona, Hermano Mayor de Ntra. Sra. de las Angustias Coronada a quien agradecemos de todo corazón que Nuestra Señora luciera en este dia tan especial el manto de salida de Ntra. Sra. de las Angustias. Igualmente  mandamos nuestro mas sincero agradecimiento a la Hermandad de la Buena Muerte por dejar la saya de Ntra. Sra. Reina de los Mártires. También agradecer la colaboración de las hermandades de Ntra. Sra. de la Paz, Hdad. del Buen suceso, Hdad. de la Misericordia, Hdad. de Nazaret de Montilla y Hdad de Ntra. Sra. del Socorro coronada.

  Tan precioso día no hubiera sido posible sin nuestros amigos Julio Ferreria y Manuel Valera, verdaderos culpables de tan maravillosa joya así como Manuel Jiménez que ha dejado a la Señora tan majestuosa y radiante. Agradecer a Rafael Jodar las magníficas piñas en tonos malvas que empieza a caracterizar a la Reina. Gracias a Manuel Chacón a Pablo Cañero, Francisco Gómez, David de Rueda y Juan Antonio Gañán. Todos ellos demuestran ese gran cariño que sienten hacia la Virgen. Y como no, nuestro mas sentido cariño y agradecimiento a nuestro querido párroco Don Joaquín Pérez.

  Y por supuesto gracias a todos los hermanos de la Exaltación que han trabajado duro estos días y todos los días del año, formandose como verdaderos cristianos al servicio de la Iglesia, y muy especial especialmente al Grupo Joven.



Fotografías Francisco G. Sanmiguel